
En Caden Dior & Benji Jagger No Clothes or Pussies Allowed Inside, todo comienza cuando mi hermanastro construye una fortaleza de almohadas y la declara oficialmente su territorio. No quería dejarme entrar bajo ninguna circunstancia. Y eso que era más que obvio que había espacio suficiente para los dos. Pero él insistía en que no había lugar para mí. Qué idiota.
Intenté convencerlo recordándole todo lo que podríamos hacer ahí dentro: ver películas, pasar el rato, divertirnos… o incluso tocarnos juntos. Me llamó asqueroso, pero curiosamente no se quejó cuando mi lengua encontró la suya.
Solo necesitó un segundo para demostrar que no estaba tan en desacuerdo como decía. Y ahí entendí que invadir su fortaleza había sido la mejor decisión.
Después de romper todas sus reglas y convertir su pequeño reino en nuestro espacio privado, quedó claro que ahora sería él quien querría repetir la experiencia una y otra vez.
Porque en esta historia hay una norma muy clara:
No Clothes or Pussies Allowed Inside.










